Resumen
En un contexto en el que el conocimiento se reconoce crecientemente como factor estratégico, muchas organizaciones siguen tratando sus saberes críticos como si fueran un stock estático y no un flujo que debe ser articulado, traducido y aplicado. Este artículo propone una lectura orientada al campo empresarial e institucional del concepto de redes de traducción de conocimiento, originalmente desarrollado en estudios sobre innovación, transferencia y desarrollo productivo. Se sostiene que la competitividad no depende únicamente de la disponibilidad de conocimiento, sino de la calidad de su circulación, apropiación y uso. A partir de una relectura conceptual de categorías como traducción, punto de paso obligado y costos de la traducción, se plantea la necesidad de pensar el capital conectivo y el knowledge flow como dimensiones estratégicas de la gestión contemporánea. El artículo tiene carácter reflexivo y argumentativo, y busca instalar una agenda de discusión aplicable a empresas, instituciones y redes interorganizacionales. Se concluye que las organizaciones más resilientes e innovadoras no son necesariamente las que más saben, sino las que mejor logran hacer fluir el conocimiento, traducirlo entre actores heterogéneos y convertirlo en aprendizaje, coordinación y acción.
