17.a Edición | JULIO 2026 | ISSN 2618-1894 | Proyecto en curso
1. INTRODUCCIÓN
1.1. Antecedentes y problema de investigación
La música para videojuegos constituye un campo de producción cuyas condiciones
de existencia difieren de manera significativa de las de otros medios audiovisuales.
Aunque comparte con el cine y la televisión la necesidad de acompañar procesos
narrativos, espaciales y afectivos, su organización temporal se encuentra
condicionada por la agencia del jugador y por la condición ergódica del videojuego
(Aarseth, 1997): la duración, el orden y la frecuencia de las situaciones de juego
dependen del recorrido que cada partida produce. La música deja entonces de
desarrollarse sobre una linealidad temporal fija y se configura como un sistema
dinámico capaz de modificar su comportamiento en función de variables
emergentes del gameplay (Collins, 2008).
La ludomusicología ha caracterizado este desplazamiento como una
transformación del estatuto mismo del objeto musical. La música no lineal aparece
descripta como un conjunto de procedimientos adaptativos y participativos
(Collins, 2007, 2008) o, alternativamente, como un entorno musical interactivo cuya
forma depende de la relación entre reglas algorítmicas y acciones del jugador
(Berndt, 2009). En ambos casos, la interactividad introduce una dimensión
performativa específica: el jugador no solamente escucha la música, sino que
participa indirectamente en su producción temporal (Hart, 2014; Summers, 2016).
Durante las últimas dos décadas, la ludomusicología consolidó un cuerpo teórico
significativo. Su desarrollo en lengua castellana, sin embargo, continúa siendo
limitado: Fernández-Cortés (2020) observa que la investigación sobre música de
videojuegos ocupa todavía una posición marginal dentro de los estudios
musicológicos hispanohablantes, en contraste con el crecimiento sostenido de la
industria y de las prácticas profesionales asociadas al medio. La vacancia se vuelve
particularmente visible en América Latina y, más específicamente, en Argentina,
donde, a pesar de la expansión reciente del sector local (Revale, 2022), los estudios
sobre composición e implementación de música no lineal son aún escasos.
La bibliografía disponible se concentra en modelos generales o en títulos canónicos
de la industria internacional, mientras se conoce poco sobre las estrategias
adoptadas por compositores e implementadores argentinos y sobre los
condicionamientos técnicos, presupuestarios y organizacionales bajo los cuales
operan. Esta investigación parte de considerar que la música no lineal constituye
una práctica técnica y productiva en la que el uso de middleware de audio, la
hibridación entre composición e implementación y el reciclaje estratégico de
materiales aparecen como dimensiones centrales para comprender la
especificidad de la producción local.